Apuntes Históricos de la Hermandad

La Hermandad Nacional Monárquica de España es una Asociación sin ánimo de lucro defensora de la Constitución Española y de la Monarquía Parlamentaria, encaminada a fomentar la institución monárquica y los valores que emanan de ella en beneficio de España y los españoles. Tiene su origen en la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo, fundada el 21 de octubre de 1.961 por D. Ramón Forcadell y Prats como institución civil y cultural, aunque en realidad fuera creada en los años 40 del pasado siglo XX con el firme propósito de restaurar la monarquía a la muerte del General Franco, quedando desde ese día formada la Junta Constituyente, que desde ese momento continuó con su plan previsto de difusión de la monarquía, aunque no sería hasta un año después - 21 de octubre de 1.962 - cuando se presentara a la sociedad española.

En 1.965 la Hermandad se dividió en dos corrientes muy claramente definidas: los partidarios del regreso de los Borbones al Trono de España y los que se definían por la rama Carlista. El Presidente, D. Ramón Forcadell y Prats y la mayor parte de la Junta se posicionaron a favor de la causa Borbónica apoyando la figura de D. Juan Carlos de Borbón y Borbón -Dos Sicilias frente a los pocos que se quedaron al lado del Carlismo.

El 25 de noviembre de ese mismo año, el ministro D. Manuel Fraga Iribarne hizo unas declaraciones en este sentido: "En la conciencia de los españoles está cada día más clara la llegada al Trono de España de D. Juan Carlos de Borbón, después de un periodo de transición en el que se llevaran a cabo algunas reformas en el sistema, propugnados por los grupos que integran el Movimiento Nacional..."

El 14 de diciembre de 1.966 el pueblo manifestó su opinión sobre si querían monarquía o no a la muerte del General Francisco Franco. El 95.06 % dijo SI frente al 2,47 % que dijo NO. Desde ese momento en que se aprobó la Ley de Sucesión hasta que fue designado D. Juan Carlos de Borbón como sucesor del General Franco, la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo (Rama Borbónica) trabajo mucho y muy duro para que lo diferentes sectores del Régimen apoyaran a D. Juan Carlos de Borbón, y hasta conseguir que el Caudillo de decidiera por él. En realidad, la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo (Rama Borbónica) era la única organización de las existentes en el momento, que había adquirido ámbito nacional con Juntas en varias provincias y en Madrid, contando ya con varios millares de correligionarios que comprendieron que ya no era posible hablar de Monarquía sin hacer mención a la Hermandad nacional Monárquica, entre ellos el Ministro D. Manuel Fraga Iiribarne, que jugaba un papel importantísimo en la defensa de D. Juan Carlos de Borbón como mejor pretendiente al Trono de España.

En marzo de 1.967 la Hermandad celebró una importante reunión en Vinaróz (Castellón) en la que se debatió la situación por la que pasaba España respecto a la Monarquía y a la importante labor que estaba desarrollando la Hermandad a favor de D. Juan Carlos de Borbón y Borbón - Dos Sicilias. En esta reunión todos los asistentes JURARON LEALTAD A LA CASUSA BORBÓNICA ENCARNADA EN LA PERSONA DE DON JUAN CARLOS DE BORBÓN.

Dos años más tarde, el 17 de julio de 1969, el BOE publicaba la convocatoria de las Cortes para el 22 del mismo mes. Ese día, (22 de julio de 1.969), el Embajador de España en Lisboa, D. José Antonio Jiménez Arnau, entregó al Conde de Barcelona en mano una carta del Jefe del Estado en la que le comunicaba su decisión de proponer a las Cortes como su sucesor a S.A.R. Don Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. Tras el recibo de esta carta, el Conde de Barcelona disolvió su Consejo Privado, presidido por D. José María Pemán y su Secretario Político, D. José María de Areilza, y renunció a los dos secretarios que desde hacía dos años el Jefe del Estado había puesto a su disposición.

El 22 de julio de 1.969 se inició el Pleno de las Cortes Generales con la intervención del General Franco, quien propuso al D. Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias como su sucesor a título de Rey. Los Diputados de las Cortes debían dar su apoyo mayoritario al Caudillo para que D. Juan Carlos de Borbón pudiera jurar como futuro Rey de España .Un total de 491 Diputados votaron SI frente a los 19 que votaron NO y 15 que se ausentaron. Ese mismo día D. Juan Carlos de Borbón firmó la aceptación del nombramiento en un acto celebrado en el Palacio de la Zarzuela. Solo quedaba jurar el cargo como Príncipe de España y Heredero al Trono.

Aunque en ese momento parte de la sociedad española creyó que tras el juramento el problema de la restauración monárquica se había resuelto, había otra parte de la población que consideraba que la designación del Sucesor era un hecho más de la Dictadura franquista, que por consiguiente, la opinión pública rechazaba. Fue en ese momento cuando la Hermandad Nacional Monárquica comenzó a realizar reuniones, conferencias y demás actos a favor de D. Juan Carlos de Borbón.

El 10 de agosto de 1.969, la Hermandad Nacional Monárquica convocó en Benicarló una Asamblea General. En ella, su Presidente, D. Ramón Forcadell y Prats anunció la continuidad de actos a favor de la Monarquía y pidió a todos los asistentes que trabajaran por reunir en torno a la Hermandad a todos los monárquicos españoles: "Hay que difundir la idea de que la Monarquía sería la Institución que garantizaría la paz entre todos los españoles y procurar preservar los principios monárquicos...".

Al final de la reunión D. Ramón Forcadell propuso solicitar una Audiencia a D. Juan Carlos de Borbón para dejar constancia de la fe monárquica de la entidad. La audiencia se celebró el 1 de diciembre de 1969, y en ella, D. Juan Carlos de Borbón dijo a los representantes de la Hermandad: "Os recibo con una inmensa alegría, ya que son muy conocidos para mí las características más destacadas de esa Gloriosa Hermandad Monárquica...". Y continuó en otro momento de su intervención el entonces Príncipe de España: "...la Institución que vosotros representáis es cada día más importante que sea mantenida en todo lo fundamental. Es posible que sea necesario modificar formas y elementos accesorios, pero lo esencial debe permanecer y ésta ha de ser la gran tarea que debáis realizar; mantener los valores espirituales del alma hispana procurando que sean cada vez más firmes y defenderlos con tesón, arrojo y desinterés".

El año 8 de marzo de 1970, la Hermandad Nacional Monárquica del maestrazgo (Rama Borbónica), celebró su VIII Asamblea Anual en Peñíscola (Castellón), en la que el Presidente Nacional propuso la modificación del Art. 21 de los Estatutos en el sentido de que la Junta Directiva pudiera crear Delegaciones y Juntas en las distintas regiones y provincias españolas. Esta asamblea marcó la proyección del futuro de la Hermandad Nacional Monárquica, creándose de inmediato Juntas Locales, Provinciales y Regionales.

En 1.970 se dio un paso más en importancia y el Ministerio de Información y Turismo autorizó a la Hermandad Nacional Monárquica a que tuviera carácter nacional. Inmediatamente se designó una Comisión Permanente y comenzaron los preparativos para la constitución de las Juntas Provinciales de Málaga, Valencia, Barcelona, Pamplona, Oviedo e Islas Canarias.

El 27 de febrero de 1971, el Presidente Forcadell mantuvo una reunión en Barcelona en la que manifestó a los asistentes que "...la Hermandad es la primera fuerza monárquica del País, la que permite constituir equipos de trabajo". Sin embargo, lo mas importante de la reunión barcelonesa fue que todos los asistentes coincidieron en admitir que España estaba despertando de su indiferencia hacia la Monarquía, aunque eran conscientes y denunciaban que las autoridades del Régimen, concretamente las Jefaturas del Movimiento, no hacían nada para que trascendieran las ideas monárquicas a la opinión pública, siendo Director General de la Radiodifusión y Televisión D. Adolfo Suárez González.

Los días 11 y 12 de octubre de 1971 se eligieron los diferentes Presidentes Provinciales en la Asamblea celebrada en Madrid y con ello la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo (Rama Borbónica), dio un salto cualitativo y cuantitativo al aumentar en actividades y miembros y su importancia nacional llegó hasta el mismo Palacio de la Zarzuela y al mismísimo D. Juan Carlos de Borbón, quien el 7 de junio de 1973 recibió en Audiencia al Presidente Nacional de la Hermandad Nacional Monárquica D. Ramón Forcadell, quien hizo un amplio informe al Príncipe de España sobre el pujante crecimiento de la Hermandad.

Posteriormente, el 20 de junio del mismo año, S.A.R. D. Juan Carlos de Borbón recibió en Audiencia oficial a la Junta Directiva Nacional de la Hermandad, así como a los Presidentes Regionales. En su intervención, D. Ramón Forcadell manifestó a S.A.R. D. Juan Carlos de Borbón que "...la Hermandad, le podemos asegurar es hoy la primera fuerza monárquica con base popular y social en el País", y terminó su alocución diciendo: " ...el pueblo español que confía en la monarquía, los hombres que luchan por la instauración pacífica de la monarquía no pueden sentirse defraudados, pues confían en Vuestra Alteza Real".

Don Juan Carlos de Borbón contestó a su discurso con palabras de afecto y confianza felicitándoles por su trabajo, animándoles a continuar actuando con el mismo espíritu de unión, servicio y lealtad por las ideas monárquicas y por España. Terminó la recepción oficial de la Junta Directiva Nacional de la Hermandad con la entrega por parte del presidente Forcadell de la insignia de Oro de la misma al Príncipe de España.

De nuevo la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo (Rama Borbónica), tuvo que involucrarse muy intensamente en 1.973, ya que en dicho año, concretamente el 25 de octubre, el que fuera Ministro de Asuntos Exteriores D. Laureano López Rodó se entrevistó con el recientemente promovido a Presidente del Gobierno, Almirante D. Luis Carrero Blanco presentándole una nota en la que le informaba sobre "...la conveniencia de precisar el modo de operarse la transmisión de la Jefatura del Estado, regulada en el Art. 11 de la Ley de Sucesión". El Almirante, contestó que era mejor esperar y dejar el tema sobre la mesa debido a que se estaba removiendo el asunto de la sucesión por la pretensión de D. Alfonso de Borbón Dampierre de ser el segundo en el orden de sucesión. Fue entonces y debido a estos hechos cuando la Junta Directiva de la Hermandad nacional Monárquica envió una circular a todos los presidentes Provinciales con el objetivo de acentuar los actos de propaganda donde se destacara la Sucesión realizada en su S.A.R. D. Juan Carlos de Borbón como única persona capaz de asumir la tarea de la instauración de la monarquía.

En 1.974, acede a la Presidencia Nacional de la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo (Rama Borbónica), que a la sazón contaba con más de 30.000 correligionarios, el hijo del Fundador, D. Ramón Carlos Forcadell y Guarch, siendo Vicepresidente de Comunicación y Protocolo D. Fernando Polo de Alfaro y Góngora de Argote, y Secretario General D. Antonio de Ramón y Camps, destacándose como las Delegaciones más activas en aquellos momentos las de Extremadura y Andalucía, cuyos Presidentes-Delegados eran D. Raimundo Holgado Cantalejo y D. Francisco Rodriguez Aguado respectivamente.

Durante la época de la presidencia del Sr. D. Ramón Carlos Forcadell y Guarch, la Hermandad sufre un periodo de languidecimiento que fue acentuándose hasta la muerte del mismo en 2010. D. Ramón Carlos, sin duda pensó equivocadamente que con la entronización de Don Juan Carlos I, la monarquía en España se había consolidado plenamente y que la Hermandad había cumplido con su importante labor, pero que ya no era necesaria, más aún cuando en 1.977, D. Juan de Borbón, Conde de Barcelona, renunció a sus derechos dinásticos y a la Jefatura de la Casa Real en la persona de su hijo, D. Juan Carlos I. Con esta renuncia se reanudó la dinastía histórica convirtiéndose D. Felipe de Borbón y Grecia en el heredero de la Corona recuperándose así el Título de Príncipe de Asturias, prestando juramento el 1 de noviembre de 1.977 en Covadonga (Asturias).

Mientras tanto, quizás porque en la llamada "etapa de la transición" aconsejaba a la Hermandad Nacional Monárquica mucha prudencia en sus manifestaciones, esta languideció un tanto y dejaron de publicarse las dos revistas que hasta entonces se editaban y languidecieron las delegaciones, que sin savia nueva, pronto se fueron agotando y disminuyendo sus miembros. Aún así, la Hermandad hizo durante ese tiempo cosas muy importantes, como el análisis de la "transición política" que vivía España que la Asamblea Nacional de la Hermandad hizo el 18 de junio de 1979. En ella se presentaron ponencias en defensa de la mujer y la ayuda a la juventud, y las mas de 500 personas que asistieron proclamaron su lealtad a la Institución Monárquica al considerar que era la única forma de gobierno que en España podría lograr la concordia entre los españoles.

Además inició una marcada colaboración con la Fundación Institucional Española, que presidida por Jesus Silva Puerto estaba dedicada a realizar actividades culturales y estudios sobre instituciones especialmente sobre la Monarquía. En este periodo la Hermandad Nacional Monárquica trabaja por informar sobre la monarquía española y su beneficio para España. Por aquel entonces, algunos de sus miembros ya forman parte de candidaturas de Alianza Popular (AP) y de Unión de Centro Democrático (UCD) que concurrieron a las primeras elecciones democráticas.

En 1981 la Hermandad cumplió veinte años de edad, y con tal motivo, su Presidente Nacional, Ramón Carlos Forcadell, celebró tal acontecimiento con la edición de un "Matasellos Conmemorativo", hecho que nos pone sobre la pista de la importancia que tenía en la época nuestra Hermandad al estar durante todo el año en funcionamiento este matasellos, hoy reliquia para los coleccionistas filatélicos.

Durante la década siguiente, la Hermandad, aunque fiel a su espíritu monárquico fue reduciendo sus actividades, quizás, como se ha dicho mas arriba, porque muchos de los integrantes de la misma creyeron equivocadamente que los objetivos fundacionales de la Hermandad se habían cumplido con la entronización de S.M. D. Juan Carlos I, y poco a poco, la desidia fue apoderándose mas fuertemente de la Institución que tanto había luchado por la instauración de la monarquía en España, y por si esto era poco, la casualidad quiso que tanto el Presidente Nacional, Ramón Carlos Forcadell, como el Secretario General, Antonio Ramón Camps enfermaran a la vez y falleciesen con seis meses de diferencia, el primero de un infarto de miocardio y el segundo de una hemorragia cerebral de la que no recobraría la conciencia durante los seis meses que permaneció en la UVI.

Ante estos acontecimientos que ponían en serio peligro la continuidad de la Hermandad el Vicepresidente de Comunicación y Protocolo, Fernando Polo de Alfaro y Góngora de Argote convocó una Asamblea General Urgente para el día 26 de enero de 1012 en Granada. En esta Asamblea General Urgente se acordó la creación de una Junta Nacional Rectora que gobernaría la Hermandad Nacional Monárquica mientras durase la situación critica que en esos momentos se vivía, obligándose a convocar una Asamblea General Extraordinaria antes del 31 de diciembre del mismo año que convocara una Junta Directiva Nacional y la aprobación de unos nuevos Estatutos más acordes con el momento social de España.

Así pues, el 26 de enero de 2012 fue elegido en Granada Presidente de la Junta Nacional Rectora Francisco Rodriguez Aguado, Presidente-Delegado Regional de Andalucía, Ceuta y Melilla, que fue igualmente elegido por unanimidad en la Asamblea General Extraordinaria del 1 de diciembre en Madrid como nuevo Presidente de la Junta Nacional. La Asamblea se celebró en un conocido restaurante de la calle de Alcalá reservado ex proceso para el acto y tras una comida de confraternización entre los asistentes, tras los postres dio comienzo a la hora señalada la Asamblea con el juramento solemne con todos los asambleístas puestos en pie de guardar lealtad a la Corona y al rey que la representara. Tras este acto, se fueron desglosando los veintiún punto del Orden del Día que se fueron aprobando por unanimidad. El primero de ellos, el cambio de nombre de la Hermandad, que paso a denominarse HERMANDAD NACIONAL MONARQUICA DE ESPAÑA, con un aumento de sus categorías para que cualquier monárquico pudiese ingresar en la misma, ya que hasta entonces solo existía la Gran Cruz, y por consiguiente, el ingreso estaba restringido a muy pocos. Así pues, aprobada la propuesta por unanimidad se crean las nuevas categorías de Oficial, Caballero-Dama, y Comendador-Comendadora, además de la Gran Cruz ya existente, reservada solo para las personalidades.

A instancias del nuevo Presidente Nacional se crea la ORDEN DEL MERITO POR LEALTAD MONÁRQUICA de la Hermandad Nacional Monárquica de España en la categoría de GRAN CRUZ, que se regirá bajo la dirección y gestión de la Junta Directiva Nacional de la Hermandad Nacional Monárquica de España.

Igualmente, propone el nuevo Presidente Nacional la modificación de los Diplomas aunque respetando en lo posible sus medidas, línea, elementos y formato de los que hasta entonces se habían estado concediendo desde la fundación de la Hermandad, cambiando para ello el emblema de la Hermandad, propuesta igualmente aceptada por unanimidad, pasando a ser el emblema un escudo cuadrilongo en campo de azur con tres flores de lis de oro bien ordenadas, dos y una. Bordura de gules (Borbón-Anjou), propio de la dinastía reinante, todo ello a colado a la Cruz de Borgoña, símbolo de sus antepasados Borgoñones y Austrias, y rematado por la Corona Real cerrada en oro, forrada de gules, compuesta por un circulo de oro engastado de piedras preciosas, sumada de ocho florones de hojas de acanto de oro (cinco vistos) interpoladas de perlas, de donde surgen ocho diademas de oro sumadas de perlas que convergen en un orbe de oro, con el ecuador y semi-meridiano de lo mismo, sumado de otra Cruz del mismo metal.

Entre otras nuevas medidas de Francisco Rodriguez Aguado, propuso la creación de la Web de la Hermandad; la creación de un Grupo abierto de Facebook (entonces el único abierto) con objeto de darle una mayor proyección social a la Institución Monárquica; la posibilidad de creación de Delegaciones Internacionales en otros países con la única finalidad de representación y protocolo, y por fin, propuso para nombramiento de Miembros de Honor a titulo póstumo al Excmo. Señor D. Antonio de Ramón i Camps, Secretario General que fuera hasta su fallecimiento este mismo año de la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo ese mismo año, y sin cuyas valiosas y precisas aportaciones y delegaciones hacia la persona del actual Presidente nacional, Francisco Rodriguez Aguado, no hubiese sido posible retomar la conducción de nuestra venerable Hermandad; y al Excmo. Sr. D. Fernando Polo de Alfaro y Góngora de Argote, Consejero Nacional de la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo.

Ese mismo año se cumplían los cincuenta años de la fundación, por lo que el nuevo Presidente propuso la creación de la Medalla del L Aniversario para conmemorar el acto.

Todos los cambios aprobados en la Asamblea General Extraordinaria del 1 de diciembre de 2012 fueron enviados al Ministerio del Interior para su debido registro. El propio Departamento de Asociaciones del Ministerio manifestó en su resolución del día 2 de enero de 2013 textualmente: ...Con el firme propósito de ejercitar continuidad a la encomiable labor y noble causa que en su día concluyeran en las actuaciones y principios que definía a la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo, se renombra dicha Asociación como HERMANDAD NACINAL MONARQUICA DE ESPAÑA, entidad sin ánimo de lucro que al amparo de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo y normas complementarias posee capacidad jurídica y plena capacidad de obrar en todo el territorio español y allá donde le permitan".

  • Tiene su origen en la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo, fundada el 21 de octubre de 1.961 por D. Ramón Forcadell y Prats como institución civil y cultural, aunque en realidad fuera creada en los años 40 del pasado siglo XX con el firme propósito de restaurar la monarquía a la muerte del General Franco.
  • La Hermandad Nacional Monárquica de España es una Asociación sin ánimo de lucro defensora de la Constitución Española y de la Monarquía Parlamentaria, encaminada a fomentar la institución monárquica y los valores que emanan de ella en beneficio de España y los españoles.
  • La Hermandad Nacional Monárquica de España cuenta con Delegaciones en Francia, Italia, Andorra, Suiza, Paraguay, México, Colombia, Brasil y Puerto Rico. Todas estas Delegaciones están coordinadas por la Secretaría de Relaciones Internacionales encargada del buen funcionamiento de la Hermandad en estos países.
  • Pueden pertenecer a la Hermandad Nacional Monárquica de España, cualquier persona, independientemente de su condición social, política u orientación sexual siempre que sea defensora de la Constitución Española, la Monarquía Parlamentaria y del Monarca que la encarna.
  • Son muchas las personas que diariamente solicitan el ingreso en la Hermandad Nacional Monárquica de España, promovidos por el cariño que despiertan los monarcas de España, tanto eméritos como reinantes.
  • La Hermandad Nacional Monárquica de España, desde su origen, es una Asociación Premial. El solicitante, con arreglo a su curriculum vitae, entra con una u otra categoría. En la actualidad existe la categoría de Oficial, Caballero/Dama; Comendador/a y Gran Cruz.
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